enamorarse
Enamorarse siempre fue una buena idea, pero lo había olvidado.
Se ve que lo había olvidado fuerte porque el recordatorio fue especialmente fuerte también,
más fuerte que nunca antes.
Enamorarse es una buena idea, y si es correspondida, ¡¡¡Maravilloso!!!
¿Y si no es correspondido, el amor? Es horrible, duele...Se siente todo muchísimo, tanto como si fuese correspondido... Y ahí está lo interesante.
Porque cuando estás enamorado siempre lo estás de la vida en su totalidad, y a través de lo que te enamora te conectás con el resto de un modo insospechadamente pleno y lleno de belleza
¿Éxtasis? Sí, eso, creés en el éxtasis. Sabés que existe, aunque no lo hayas vivido justo con ese sujeto que no te pudo corresponder, sabés que ese éxtasis así, como lo soñaste, existe, es posible, y eso te da fuerzas...
Y las fuerzas trascienden el campo vulgarmente acotado como eros para ser un eros extendido, a todo y a todos, un eros que se siente en cada poro, que te conecta con la totalidad
Un riesgo de la puta madre, ahí, puesto para ser vivido y derramarse, como sea, a través de lo que sea, de todos los canales que elija para comunicar su existencia, su magia, su plenitud, su consistencia
No lo olvidemos: estar enamorado amigos, es encontrar el nombre justo de la vida, decía Francisco Luis Bernárdez, y así es. Sólo lo sabía porque estaba enamorado.
Enamorate, ¿querés? hacete el favor
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